Los Simpson escondió bromas visuales tan rápidas que el ojo no las capta: 34 en 4 segundos, en «Homer, hombre malo» (1994). Solo se leen pausando fotograma a fotograma.
Entre los libros de Lisa aparece la ecuación de Euler: eiπ+1=0. En una sola línea reúne las constantes más importantes de las matemáticas.
Una de ellas es e ≈ 2,718, la constante del crecimiento continuo. Describe lo que aumenta en proporción a lo que ya existe.
Un capital cuyos intereses generan más intereses, o una población que se multiplica sin freno, crecen siguiendo e. Es el número del crecimiento acelerado.
El mismo número que salió de la broma aparece en campos que no tienen nada que ver entre sí.
El número e nace del interés compuesto llevado al extremo: es el límite del crecimiento cuando el capital se capitaliza de forma continua. Está en el corazón del valor del dinero en el tiempo.
La Ley de Moore (la capacidad de los procesadores se duplica cada dos años) describe un crecimiento exponencial, y toda función exponencial se expresa en base e.
En el problema del desarreglo, la probabilidad de que ningún elemento quede en su lugar tras un reordenamiento al azar tiende a 1/e (≈ 37%).
En su salida a bolsa (2004) fijó su meta de recaudación en 2.718.281.828 dólares: mil millones multiplicado por e. Un homenaje de la empresa de datos más grande del mundo a esta constante e.
Un número escondido en una broma termina siendo una herramienta seria de negocios: presente en las finanzas, la estadística y las proyecciones de todo proyecto.